Nuestro país requiere disponer de un mercado de fertilizantes que permita asegurar la producción agrícola evitando faltas de abastecimiento y grandes variaciones de precios, considerando que estos productos pueden llegar a representar hasta un 30% de los costos de producción de algunos cultivos.
Chile en el tema fertilizantes granulares, depende absolutamente de las importaciones, en efecto, el 85% del fertilizante que se utiliza es importado, en el año 2024 ingresaron 1,5 millones de toneladas por un valor de 700 millones de dólares.
El negocio de los fertilizantes granulados lo realizan empresas privadas conformando un mercado interno con una estructura oligopólica, con pocas empresas oferentes. El Estado de Chile no tiene injerencia en temas de importación, precios y distribución.
Los fertilizantes de uso convencional corresponden a Fosfato Diamónico, Monoamónico y Super Fosfato Triple, en el caso de los fosfatados, Urea y Nitrato de Amonio para los nitrogenados y Sulfato de Potasio para los fertilizantes potásicos.
Debido al conflicto actual en Medio Oriente y el escaso tránsito naviero por el estrecho de Ormuz, los precios de los fertilizantes han tenido un alza desmesurada, como se expresa en el cuadro siguiente:

El aumento de los costos de los fertilizantes granulados ha pasado a ser una situación cíclica para nuestra agricultura, en efecto, en el año 2022 debido el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania provocó un aumento del petróleo y los fertilizantes, la gran diferencia en relación a la situación que ocurre ahora, cuatro exactos años después, es que el precio del trigo, principal cultivo anual y fundamental para la alimentación de nuestra población, está en un precio de $256 el kilo y el año 2022 era de $470 el kilo, por lo tanto la situación de siembra para la temporada 2025-2026 se encuentra con una gran incertidumbre dado los mayores costos productivos y los bajos precios internacionales del cereal, lo cual hace pensar a los agricultores que tendrán una considerable pérdida económica con trigo este año . De hecho, la superficie con intención de siembra calculada por ODEPA es de 175.000 hectáreas para esta temporada y ya se considera que habrá una baja entre un 10 y 20% por la situación de precios que actualmente existe.
Esta situación se repite con el cultivo de maíz, donde las dosis de fertilizantes son mucho más altas para lograr altos rendimientos y cubrir la demanda creciente de los productores lecheros y planteles de producción avícola y porcina. Su superficie de siembra es cercana a las 50.000 hectáreas y el precio del kilo del grano está en $240, situación que produce incertidumbre en los agricultores y dudas razonables para efectuar la próxima siembra.
Con todos estos antecedentes, es necesario que haya una intervención del Gobierno y de las Instituciones Públicas, para implementar un programa de trabajo público y privado, que permita asegurar la producción de cultivos esenciales para nuestra población y no estar sometidos a la incertidumbre que provocan conflictos alejados de nuestra realidad y que ponen en riesgo el abastecimiento oportuno y con precios adecuados de fertilizantes para nuestros agricultores.
No hay agricultura eficiente si no se cuenta con los fertilizantes granulados adecuados, los fertilizantes como guanos y estiércoles son solo un complemento de fertilización, dado que sus contenidos de nitrógeno, fósforo y potasio están en niveles muy bajos, inferiores al 1% ya sea en forma sólida o líquida.
Es importante destacar que nuestro país exporta fertilizantes, así es, exportamos nitratos naturales como el nitrato de sodio y nitrato de potasio, lo que corresponde a Salitre Sódico y Salitre Potásico (contienen un tercio del nitrógeno de la Urea), además como subproducto del proceso de extracción del salitre se obtiene Cloruro de Potasio, fertilizante utilizado en agricultura.
Habiendo sido nuestro país el gran productor de fertilizantes nitrogenados naturales en el pasado y existiendo empresas privadas que explotan los salares para extraer salitre y exportarlo, entonces ¿no será el momento de asegurar el abastecimiento estratégico a nivel local de fertilizantes nitrogenados, cuando nuevamente ocurran circunstancias que afectan nuestra seguridad alimentaria?
Columna opinión Carlos Sánchez. Director Ejecutivo IMPPA A.G.