Gira técnica a Sudáfrica: Aprendizajes sobre un modelo de gestión público-privado para enfrentar la mosca de fruta y fortalecer la estrategia chilena
19 de Octubre de 2026.- Una delegación público-privada chilena, integrada por representantes del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Fedefruta, IMPPA y Frutas de Chile, concluyó una intensa gira técnica en Sudáfrica orientada a conocer, de primera fuente, los modelos de gestión fitosanitaria, financiamiento colectivo y regulaciones del país africano.
La representación nacional estuvo conformada por Domingo Rojas, Director nacional del SAG; acompañado por Marco Muñoz, Jefe Protección Agrícola y Forestal del SAG, además de representantes del sector privado y gremial como Gabriel Ormeño, Vicepresidente del IMPPA A.G y; María Beatriz Ceardi, Directora de asuntos regulatorios de Anasac; y Peter Zeir de Anasac Sudáfrica, junto a Agustín Verdugo, director Comercial y Técnico para Latinoamérica en Agri Technovation. Además desde la actividad gremial participaron Víctor Catán, presidente de Fedefruta, y Miguel Canala, gerente general de Frutas de Chile.
Al respecto, el director nacional del SAG, junto con destacar la importancia de esta visita técnica para conocer en terreno experiencias y trabajo para combatir plagas bajo un exitoso modelo de alianza público-privada, remarcó: “Esta experiencia refuerza los pilares estratégicos de Chile en materia de corresponsabilidad con el sector privado, incorporación de tecnologías eficientes —como la transición hacia la técnica del «adulto frío»— y la cooperación técnica internacional permanente. Sumando los aprendizajes de Sudáfrica a los observados en Iscamen en Argentina, el objetivo del país no es replicar recetas ajenas de forma textual, sino adaptar las mejores prácticas globales junto a la industria para robustecer la sanidad agrícola de Chile”, observó.
Durante el recorrido, la comitiva analizó el panorama agrícola sudafricano, caracterizado por una producción orientada a la exportación a través de empresas de gran escala. De acuerdo a datos de la SFA, durante la temporada pasada Sudáfrica exportó 4. 793. 220 toneladas de frutas, destacando naranjas (30% del total de los envíos), soft citrus (17%), manzanas (14%), limones y limas (13%) y uvas (9%).
Se destaca que las actividades llevadas a cabo por el grupo nacional fueron organizadas por parte de Anasac y la empresa sudafricana Agri Technovation, lo que permitió una mejor focalización en los aspectos relevantes para el manejo en Chile.
Entre los desafíos compartidos, destacan las plagas de importancia cuarentenaria como la polilla de la manzana y diversas especies de moscas de la fruta, las cuales son combatidas bajo programas de control territorial que combinan liberación de insectos estériles, confusión sexual, aplicaciones de precisión y quizá el punto más novedoso es que las acciones se realizan a través de un trabajo y financiamiento público-privado.
Un modelo de control de plagas público-privado
Uno de los principales hitos de la misión fue el encuentro con los profesionales de FruitFly África, entidad privada sin fines de lucro en cuyo directorio colaboran organizaciones sectoriales (privadas) y el Ministerio de Agricultura.
FruitFly África gestiona un programa integral que abarca cerca de 40.000 hectáreas, mediante una red de trampas, aplicaciones de cebos GF-120 por vías aérea y terrestre, y la liberación semanal de 75 millones de moscas estériles en verano con helicópteros y 15 millones en invierno de forma manual.
En tanto, para asegurar la sostenibilidad económica de estas labores, el esquema opera a través de un mecanismo de contribución de los productores votado cada cuatro años por valle productivo —con costos de entre 125 y 194 dólares por hectárea al año—, complementado con un aporte estatal cercano al 18% del presupuesto total. Además, la legislación sudafricana formalizó recientemente este esquema mediante la publicación de una normativa oficial que asegura financiamiento obligatorio en 15 regiones productoras hasta el año 2029.
“La gran fortaleza de esta iniciativa es la corresponsabilidad y el financiamiento conjunto, donde los productores aprueban democráticamente un aporte por hectárea que cubre la mayor parte de los costos, complementado por un 18% de aporte estatal, lo que asegura un despliegue técnico que abarca más de 40.000 hectáreas con manejo integrado y la liberación estival de 75 millones de insectos estériles por semana”, comentó Domingo Rojas.
En ese mismo sentido, Miguel Canala-Echeverría, gerente general de Frutas de Chile puntualizó: “Este modelo asociativo y de escala entrega lecciones valiosas para Chile, particularmente en la coordinación público-privada, el financiamiento colectivo de programas de vigilancia y el desafío de intervenir huertos abandonados que funcionan como reservorios de plagas”.
Canala-Echeverría, asimismo destacó que la Técnica del Insecto Estéril (TIE), el monitoreo y control integrado, “ha reportado una disminución del 73% en la población silvestre de mosca del Mediterráneo en las zonas tratadas. Por lo mismo, para Chile el principal aprendizaje es la necesidad de fortalecer la prevención y el control coordinado de la mosca de la fruta, articulando el trabajo del SAG, los productores y la industria exportadora».
Por su parte, Víctor Catán, presidente de Fedefruta destacó los aprendizajes logrados junto al SAG y representantes del sector privado, señalando que existen tecnologías y prácticas factibles de ser replicadas en la zona central de Chile. “Los mayores esfuerzos en Chile deben concentrarse en la prevención y en la articulación público-privada para salvaguardar el acceso a los mercados internacionales y proteger años de trabajo de la industria frutícola”.
En dicho sentido, el timonel de los productores de frutas recalcó la importancia del compromiso del Estado para garantizar condiciones sanitarias y de control eficaces ante plagas cuarentenarias, valorando la disposición de los gremios a colaborar estrechamente en las gestiones pertinentes.
Cítricos
La delegación nacional, asimismo, sostuvo reuniones con representantes de Citrus Research International (CRI) y la exportadora CORE para abordar la contingencia del sector citrícola sudafricano y materias regulatorias internacionales.
En dicho encuentro, se revisaron estudios sudafricanos sobre el estatus de hospedero que sostienen que los limones y limas comerciales no son hospederos naturales de la mosca de la fruta, planteando la posibilidad de evaluar un Systems Approach como alternativa al tratamiento en frío exigido por mercados como Estados Unidos.
Asimismo, se acordó establecer canales permanentes de intercambio técnico entre ambos países respecto a la Técnica del Insecto Estéril, monitoreo integrado y coordinación científica de comentarios ante normativas internacionales para cítricos.
Modelo de Agri Technovation
En el marco de la gira técnica por Sudáfrica, la comitiva chilena se reunió con los codirectores ejecutivos de Agri Technovation, empresa que asesora cerca de 150.000 hectáreas en dicho país y opera a nivel global. El encuentro permitió conocer un modelo integral donde el acompañamiento técnico no depende de asesores individuales como en Chile, sino que se articula mediante distribuidores y firmas especializadas que centralizan nutrición, calidad y manejo de cultivos en una sola plataforma con más de 150.000 análisis de suelo georreferenciados.
Durante la visita, la compañía dio a conocer su sistema PPM ( Precision Pest Monitoring), una herramienta sustentada en estaciones de trampeo georreferenciadas y una aplicación móvil en tiempo real para monitorear moscas de la fruta y plagas cuarentenarias o económicas. Esta solución optimiza el reporte sanitario, facilita la reducción de agroquímicos y emite alertas precisas para tratamientos, a lo que se suma el desarrollo actual de modelos que correlacionan deficiencias nutricionales de las plantas con una mayor propensión a sufrir ataques fitosanitarios.
Al finalizar la jornada, la delegación chilena valoró esta experiencia tecnológica y de gestión masiva de datos como un referente estratégico de alto valor para la fruticultura de Chile. Se destacó especialmente cómo el uso de la trazabilidad, la georreferenciación y el análisis preventivo a gran escala permiten potenciar la sanidad vegetal y hacer un uso sustancialmente más eficiente de los insumos en el campo.